2012 VS 2018

Creo que el cambio entre el Javier que hubo entre el dos mil nueve y dos mil quince que con que hay ahora, en dos mil dieciocho, es evidente. Muchos me conocieron sobre aquella primera época de casi recién llegado a Madrid y me veían “normal”, per yo sabía que no era así. Soy de las personas a las que el estrés les hace comer, y por entonces viví la época más estresante de mi vida psicológicamente hablando. Ese estado físico era el resultado de no estar bien y llegó un momento en el que dije “basta”. Tenía que volver a ser yo mismo y a poder mirarme al espejo (cosa que para mí toda la vida ha sido una gran lucha, por temas que forman parte de otra “historia interminable”). El cambio comenzó en dos mil catorce, aunque fue evidente a partir de dos mil dieciséis. Cogí las riendas de mi cuerpo, cambié mi alimentación, descubrí mi pasión por el ejercicio físico, por correr cuarenta minutos cinco días a la semana, me apunté a un gimnasio y no volví a permitir que el estrés dominase mi vida.
El resultado es que ahora me siento mejor que nunca, incluso más en forma que cuando tenía veinticinco años. Sigue mi lucha contra el espejo, pero hemos decidido darnos una tregua. No volverán a verme como entonces.

Author: Javier Herce