21 de septiembre…

Estamos a veintiuno de septiembre y debería de estar en mi Logroño natal celebrando las fiestas de San Mateo, del cual es su día hoy mismo. El año pasado estuve por primera vez en doce años e iba a repetir, pero hace tiempo que sabía que se suspendían las fiestas y he retrasado una semana mis vacaciones. Todo esto da un poco de pena y hace que me acuerde de las veces que he celebrado San Mateo viviendo allí y que ya voy a hacer trece años viviendo en Madrid.

Este es el año de los sueños rotos y seguro que aún queda alguno por romperse.

Hoy también es el cumpleaños de Stephen King, el maestro de la novela de terror, lo que hace también que piense en esa carrera literaria que lleva congelada tanto tiempo y que espero que se descongele pronto y no termine muriendo, cosa que cada vez pienso más a menudo. Las cosas no van bien en el plano literario y los escritores ahora tenemos mucho que perder. Con cuatro novelas en un cajón y otra formándose, a veces me pregunto si alguna vez me publicarán algo nuevo, porque uno termina por desilusionarse.

También hoy es el primer día de las extrañas restricciones de movimiento por zonas en Madrid y todo está igual que cualquier día. Donde vivo no hay restricciones, pero en la zona de mi trabajo sí. Al volver veía cómo por la calle se respiraba normalidad y había la misma gente que cualquier otro día. Vamos, que las restricciones, como se esperaba, se las está pasando la gente por el mismísimo forro.

Ay, supongo que hoy no es un buen día. Mañana ya veremos…

Author: Javier Herce