Así están las cosas

Hoy en Madrid salimos del estado de alarma y mañana lo más probable es que se decrete el estado de alarma en toda España, así que me preparo para vivir el tercer estado de alarma del año y la primera vez que vivo un toque de queda, al menos en mi edad adulta. No se podrá salir a la calle de doce de la noche a seis de la mañana, a no ser que sea para trabajar. Las cosas cada vez están peor, aunque no en niveles de primavera, y gran parte de la culpa la tiene la irresponsabilidad de la juventud que parece que deben de pensar que juntarse a beber alcohol debe de ser algo vital para seguir viviendo y no se pueden aguantar unos meses de su vida, cuando los demás (al menos una mayoría), estamos haciendo grandes sacrificios desde marzo, aunque ya hayamos pasado la enfermedad. Yo por ejemplo llevo sin ver a mi madre desde enero y a ningún amigo desde marzo. De verdad que no sé en qué piensa la gente.

Al menos parece que hay buenas noticias, porque esta misma semana he recibido instrucciones, ya que se reactiva la publicación de las dos novelas que llevan tanto tiempo esperando a ver la luz. Parece que la más inminente va a ser la dramática, de nuevo con Nowevolution, en su sello Nou, con portada y contraportada mía. La otra, la de terror que me van a sacar los de Wave Books al final es posible que también tenga una foto mía en su portada, después de hacer una propuesta que ha gustado bastante a la editora. Se trata de una fotografía mítica para mí y muy importante, que ya estuvo colgada en una de mis exposiciones de cementerios.

Así que una de cal y otra de arena. Malas noticias para el día a día compensadas con buenas noticias artísticas. Además, llevo avanzada la sorpresa de Halloween, que tengo que sacar como muy tarde el jueves.

Así están las cosas. Qué le voy a hacer. Lo que sí hecho de menos es entrar al estudio de grabación para preparar el nuevo disco, pero para eso habrá que esperar mínimo hasta el año que viene…

Author: Javier Herce