Bienvenido, septiembre.

Con la llegada de septiembre, el mes en el que nací, llega también la esperanza de un otoño activo después del parón veraniego, y este año más que nunca, ya que todo esto del coronavirus lo ha parado todo. Para mí, como escritor y artista, estoy viendo cómo editoriales paran su producción y no publican (mis dos novelas siguen sin fecha de publicación, después de muchos meses esperando) o limitan mucho sus publicaciones, haciendo que, ahora mismo, sea más difícil publicar que nunca. En cuanto a la música, no poder ir al estudio de grabación está atrasando la grabación de mi segundo álbum, y puede que tampoco vaya en lo que queda de año (recuerdo que el estudio en el que grabo esta en mi Logroño natal y, por responsabilidad, hace meses que decidí no viajar, aunque una cantidad exagerada de la población no se haya propuesto algo así).

Podría decir que estaba esperando con ansias que llegara septiembre, y así es, pero soy muy consciente de que este otoño va a ser más incierto de lo que se pensaba, con la pandemia creciendo y creciendo, así que me tengo que mentalizar a que es muy probable que esas dos novelas no vean la luz en lo que queda de año.

Mientras tanto, solo me queda seguir escribiendo mientras todo esto pase, que pasará, aunque la recuperación económica hará que la crisis literaria sea de las últimas en recuperarse, por lo que nos espera a los escritores tiempos muy oscuros. Incluso muchos de nosotros es posible que por culpa de todo esto, dejen de publicar.

Bienvenido, septiembre.

Author: Javier Herce