Creando en el estudio de grabación. Segunda parte de mi viaje a Logroño.

Uno de los grandes recuerdos que guardo de mi viaje a Logroño es mi trabajo en el estudio de grabación IraeStudio. Desde hace unos meses, cada vez que voy aprovechamos que estoy allí para trabajar Albert y yo en mis canciones. con esta ya ha sido la tercera vez que hemos trabajado juntos y de donde han salido dos canciones.

Ahora, con el trabajo en las clases de canto iba siendo hora de dar un paso más y empezar a ser más exigente, perfeccionista y proponerme retos vocales, por lo que decidí volver a grabar las dos canciones para relanzarlas ya de forma definitiva. La primera elegida ha sido Existe Un Lugar, por ser la más reciente, para que su relanzamiento no quedara muy lejano de la primera vez que vio la luz, hace algo más de dos meses. Para después del verano quedará la nueva versión (aún sin grabar) de Invítame A Volar y dos canciones nuevas.

Para la nueva versión de Existe un Lugar, partiendo de la misma base musical producida, pensé en subirle un tono y darle un giro vocal a la última parte del tema, añadiendo coros y voz libre. Sabía que el reto iba a ser complicado, sobre todo por mi inseguridad y mis miedos, pero tenía que dar el paso y salir de la zona de confort. La primera versión de la canción la puede cantar casi cualquiera. Es un tema muy intenso, debido a que te deja respirar poco, tiene frases muy largas y va creciendo de tono todo el tiempo, pero al escucharlo da la sensación de eso, de que la puede cantar cualquiera. Yo no quería eso, quería que fuera difícil, que la gente al escucharla hiciera el WOW, así que se lo comenté a Albert, mi productor perfecto, y se puso a trabajar en la modificación de la producción instrumental, dándole nuevos matices que han hecho crecer la canción, no solo en tono.

Además, ese sábado, día once de junio, era el día de La Rioja, y qué mejor forma de celebrarlo que estar en mi tierra natal y trabajando allí en el estudio de grabación. Por la mañana quedamos a las diez y fuimos a IraeStudio, donde Albert ha hecho un cambio de disposición y ha montado una cabina para la grabación de las voces.

Esta tercera vez me sentía más cómodo, menos inseguro y ya más familiarizado con el estudio, que impone mucho una vez que estás ahí y te pones a cantar. Además, Albert tiene una paciencia enorme conmigo, con mis miedos, sabe muy bien lo que quiero, me comprende y me guía a la perfección para que todo salga bien. Es un verdadero lujo para mí trabajar con alguien que me cuida tanto y no se burla de mis sueños. Al contrario. Él me está ayudando a cumplir un sueño que tengo desde que era niño y que ya pensaba que nunca se cumpliría. Estoy muy decidido a hacerlo realidad y estoy poniendo mucho esfuerzo en ello.

Hicimos unas pruebas mientras calentaba la voz y parecía que la cosa iba bien. Después de varias tomas de la primera parte de la canción, mi voz sonaba más natural y todo iba cogiendo forma. Al llegar al final, donde quería hacer varias voces distintas para que sonara el estribillo como si lo cantara un coro, hice dos voces iguales y una voz medio-alta que me indicó Albert. Las tres voces salieron a la primera, señal de que estaba cómodo.

A la hora de hacer la voz libre por encima llegaba lo que parecía que iba a ser lo más complicado. Tenía que dar varias notas conteniéndolas en un tono muy alto. Probamos una vez a ver si era capaz y parecía que sí, así que grabamos esa voz libre… Saliendo bien a la primera. La voz que se va a oír al final de la canción es la primera toma. No hizo falta hacer más. Suena irónico que lo más difícil lo haga a la primera y lo más fácil hubiera que ir repitiéndolo. Solo tuve que repetir alguna vez más las dos frases sueltas que digo en el segundo estribillo final, porque no me terminaba de convencer cómo sonaba.

Sin darnos cuenta, era la una de la tarde y tenía que descansar la voz. Albert me pasó un mp3 con lo que habíamos grabado con música para que la escuchara con tranquilidad y quedamos por la tarde para repetir las partes que yo quisiera. Al final decidí repetir todo menos lo más difícil, que era la parte final. Otra ironía. Lo más difícil estaba bien y no me convencía lo más fácil.

Descansar la voz me vino bien y grabamos todo en poco tiempo, sonando mucho más natural. Me gustó tanto lo que me enseño que había hecho, que no veía el momento de tener la canción mezclada. Escuchamos todo acapella y dimos por terminada la sesión de grabación. Sigo sintiéndome inseguro y con miedo (en la voz de la canción se nota mucho), pero había dado un paso de gigante y estoy muy orgulloso de lo que hemos hecho.

Superé el reto vocal y solo tenía que esperar a tener el resultado final. Me siento muy agradecido por contar con Albert y su IraeStudio, porque me está enseñando un camino en el que me siento muy bien y él me ofrece la confianza suficiente para poder cantar. Hasta ahora solo he cantado delante de él y de mi profesor. Ellos saben lo difícil que me resulta cantar delante de nadie (hasta el punto de que no me sale la voz). Albert me hace sentir bien para poder cantar sin miedo.

Existe Un Lugar ahora sí que es un tema difícil de cantar. Es una lástima que al escucharla no luzca de verdad el trabajo vocal, al ser un tema electrónico y desenfadado, pero ahora suena como yo quería y con los nuevos matices musicales en la producción de Albert ha crecido aún más. El siguiente reto vocal será Invítame A volar, donde estoy seguro de que mi voz va a brillar como nunca.

Misión cumplida.

Author: Javier Herce