Creando nueva música.

Qué ganas tenía de volver al estudio de grabación y, a la vez, qué miedo me daba. El primer contacto, a finales de octubre para grabar la versión definitiva de Invítame A Volar y el segundo single en IraeStudio fue como enfrentarme a una bestia. Se me hizo todo muy grande, pese a haber tenido algo de idea de lo que era aquello cuando grabé la primera versión en Spooky Studios, aunque aquello no me sirvió de mucho. Ahora estaba en un estudio de grabación profesional, y eso impone mucho. Eso y lo oxidado que estaba vocalmente (sin que me diera cuenta) después de muchos años sin cantar de verdad, hicieron que aquel primer contacto fuera un poco desastre, pese al resultado final tan correcto de Invítame A Volar (y digo correcto porque estoy pensando en grabarla de nuevo para perfeccionar la voz). Dos meses de clases de canto después, casi que me daba más miedo que al principio, ya que ahora se esperaba algo de mí, porque estaba trabajando para perfeccionar la voz. Mi profesor de canto me está ayudando a recuperar mis cuerdas vocales (no les pasaba nada, simplemente estaban desentrenadas), pero seguía sin estar del todo preparado (aún me falta bastante para estarlo).

Se me ofrecía la oportunidad de regrabar el segundo single, por mi descontento con la voz, y no quería desaprovechar la oportunidad y tampoco dejar pasar mucho tiempo antes de que saliera. No quería que la gente pensara que solo sabía hacer Invítame A Volar. En un principio el segundo single tenía que haber salido en verano, pero circunstancias lo estaban retrasando demasiado (la pérdida de mi primera productora musical, la decisión de volver a hacer Invítame A Volar y ahora grabar de nuevo este segundo single).

La cita fue este sábado pasado, día veinte, por la mañana, en un viaje relámpago que hice a Logroño aprovechando que tenía una semana de vacaciones. Había estado ensayando la canción con mi profesor, pero sentía que no era suficiente. Reconozco que estaba un poco agobiado con la idea de volver a hacerlo mal. Al final decidí relajarme un poco y, simplemente, cantar lo mejor posible. El estrés afecta una barbaridad a la voz, cosa que antes no sabía, y necesitaba estar tranquilo y no tener miedo de enfrentarme al micrófono y a mi propia voz, que estoy empezando a conocer de verdad por primera vez en mi vida.

A las tres de la tarde del viernes diecinueve llegaba a Logroño después de cuatro horas y media de un viaje en autobús que siempre me deja destrozado. Comí con mi madre, saludé a mi antigua habitación, a la perra de mi hermano, intenté no cruzarme con la gata y de ahí nos fuimos mi madre y yo a dar un paseo, una visita obligada, al cementerio. Es curioso, pero ahora que ha muerto, puedo ver a mi padre cada vez que voy a Logroño. Allí estaba, sin moverse, como siempre, como será eternamente. Después a pasar el resto de la tarde con mis sobrinos. Entre el viaje, el paseo y demás, estaba tan cansado, que a las diez y media ya me encontraba acostado, lo que me vino muy bien, ya que me aseguraba que descansaría, fijo, unas cuántas horas. Mi único miedo fue la amenazante alergia, que parecía llamar, pero que no llegó.

Para mi sorpresa dormí ocho horas, cosa que no consigo hacer ni en Madrid. Así de cansado estaba. Lo mejor de esto es que cuando me levanté estaba perfectamente y con la voz preparada para cantar lo que fuera. Resulta que el segundo single, una canción más bien pop que parece muy fácil de cantar, es muy difícil. Tanto mi profesor de canto como Alberto, mi productor, coinciden en la dificultad del tema, que casi no te deja respirar, y va creciendo desde un tono grave para mi voz. Va subiendo poco a poco hasta explosionar al final y eso agota al cantante. ¿Yo que sabía cuando la compuse?

A las diez de la mañana Alberto me recogió y fuimos al estudio donde, antes de empezar, me enseñó algo que estaba esperando: el remix de Invítame A Volar. Solo puedo decir que me quedé de piedra. Ha hecho una versión dark ambiental que supera incluso a la original. La puso a todo volumen y parecía que te golpeaba mientras sonaba. Impresionante. Me daban ganas de lanzarla como la versión principal, pero ya vale de cambiarla tanto. Saldrá en el single de la segunda canción y estoy deseando que todo el mundo la escuche, al igual que el nuevo tema, que empezamos a grabar inmediatamente después, ya con la motivación de haber escuchado esa joya.

Tengo que decir que temía volver a fallar como la primera vez, pese a que iba mucho más preparado. Hicimos una primera toma seguida, a ver qué tal, y la escuchamos. Me tranquilizó bastante ver que no estaba nada mal. Había que hacer más tomas, pero sonaba muy diferente que la primera vez que la grabé. Le pregunté a Alberto qué le parecía, si veía diferencia y me dijo que sí, que sonaba más seguro, afinado y que estaba mucho mejor. Se notaban las clases. Eso me dio impulso para seguir.

Hicimos rápido. En hora y media estaba todo hecho, e incluso escuchamos todas las tomas y elegimos juntos lo que iría en la edición final, cosa que también me gustó hacer y me tranquilizó, porque ya me hago una idea de cómo va a sonar la versión definitiva de esta canción, que casi llego a odiar, pero que me encanta. Estoy deseando escucharla y comenzar con los preparativos de su salida, para lo que tengo pensada alguna sorpresa.

Al salir, satisfecho con el trabajo y también sabiendo dónde tengo que seguir trabajando, pero más convencido de ir por el buen camino y menos frustrado, quedé con mi madre para dar una vuelta antes de comer y hacer la compra obligada de fardelejos. El autobús de vuelta salía a las cinco de la tarde y dio tiempo de ir con calma, comer juntos, charlar del pasado y aprovechar los últimos minutos.

Ya en el autobús de vuelta volvía  sentir la angustia de alejarme de mi ciudad y de mi madre. Siempre digo que no volvería a vivir en Logroño, pero cada vez que voy y me vuelvo a marchar, me invade una tristeza que, diez años después, sigo sin poder evitar. Demasiados sentimientos encerrados allí como para ignorarlos. Madrid es ahora mi ciudad, pero soy y seré siempre riojano y logroñés, orgulloso de serlo y de recordárselo siempre a todo el mundo. Otra cosa es que en este punto de mi vida sienta que mi sitio está aquí, con una vida que he construido con mucho esfuerzo, lágrimas y fuerza. Qué contradictorio es todo…

Ahora a esperar el resultado final de la canción para poder enseñársela a todo el mundo.

Avance Invítame A Volar (Láudano Remix)

Con mi segundo single llegará esta maravilla de remix que IraeStudio Grabaciones ha hecho de Invítame A Volar.Estoy deseando que todo vea La Luz.

Publicado por Javier Herce en Lunes, 22 de enero de 2018

Autor entrada: Javier Herce

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