Feliz cumpleaños, Javier

Los cumpleaños ya no son como antes. Ya no hay grandes celebraciones, grandes felicitaciones, momentos para recordar. Supongo que eso se debe a que, al ir haciéndote mayor, deja de tener el mismo sentido, igual que la Navidad, que de niño la vives con muchísima más intensidad e ilusión y que, cuando eres mayor, sirve para atraer la nostalgia y recordar momentos que ya no volverán. Con los cumpleaños pasa un poco igual. A medida que vas cumpliendo años, te das cuanta de la cantidad de gente que se va olvidando (al igual que tú de los demás). Cuando era niño, el día de mi cumpleaños era algo realmente importante. Éramos dos inseparables que celebrábamos que cumplíamos un año más y que quedaba un año menos para que se cumplieran nuestros sueños.

Hace años que este día es un día solitario. Ya no somos dos cumpliendo años y es algo que siempre echo de menos y que hace que el siete de septiembre sea un poco triste y no tan grande como debería ser. No puedo hacer nada para cambiarlo, pero tampoco puedo evitar sentirme así.

Hoy vuelve a ser mi cumpleaños y hay algo que ha cambiado dentro de mí. He aceptado que los cumpleaños son así y ya no espero grandes celebraciones e innumerables llamadas y mensajes. No sé si llamarlo madurez o consciencia. Lo que sí sigue siendo es un gran día para celebrar que sigo aquí y que, aunque muchos sueños se han quedado por el camino, sigue habiendo otros que pienso cumplir.

Tengo motivos para seguir soñando. Dos novelas nuevas están a punto de ser publicadas y el primer disco cada vez está más cerca.

Feliz cumpleaños, Javier.


Author: Javier Herce