La incertidumbre de un nuevo viaje.

Escribir una nueva novela siempre es una gran aventura, sobre todo al principio, cuando empieza el viaje. Por muchas que lleve ya escritas, la inseguridad de las primeras páginas está ahí, y uno nunca sabe si ese viaje comienza de la mejor forma posible. Siempre se ha dicho que esas primeras páginas son esenciales para conectar con el lector y que este quiera seguir leyendo, así que ese trabajo se convierte casi en más importante que el desenlace de la historia.

Con esta nueva novela que acabo de empezar no iba a ser diferente. Además, tengo que introducir el ambiente del siglo XIX y de explicar la historia de un pueblo que me he inventado, los vecinos, sus costumbres… Todo eso en las primeras páginas y sin aburrir al lector.

Para eso estoy haciendo como hice con la anterior. Tengo a mi propio conejillo de indias y le doy a leer al wiccano lo que voy escribiendo para que me dé su opinión. Él es muy parco en palabras para hacerlo, y ya he aprendido que con que diga bien, es que lo está.

Ha dicho que está bien, así que a continuar con el viaje, que no ha hecho más que comenzar.

Author: Javier Herce