Los dientes de Vampy

La pobre Vampy no gana para disgustos. Hace menos de un mes casi se arranca una uña de una pata trasera, estuvo coja y tuvo que recibir medicación para el dolor.

Con pocos días de diferencia, estornudó y se golpeó contra la mesa del salón, saltándose dos dientes. Poco después tuvo otra vez su cistitis crónica.

Ahora le tocaba limpieza bucal. No es la primera vez que se la hacen y tenía mucho sarro en los dientes. Al hacérsela, se le han caído seis dientes, que sumados a los dos que perdió con el estornudo, hacen ocho. Todos saben que los carlinos no tienen precisamente la boca llena de dientes, con lo que esa pérdida la ha dejado casi sin dentadura. Nos han dicho que tenía muy mal los dientes y, sumado a su edad, ha provocado esa caída.

Es una perra tan buena, que no se ha quejado nada y se ha adaptado con rapidez a su nueva boca. Es verdad que los dientes delanteros, los que se le han caído, no los usaba nunca. Solo masticaba y mordía con las muelas, las pocas que tienen los carlinos, por lo que no va a notar gran diferencia al comer.

Ahora antibióticos unos días y a esperar a que no nos dé más sustos.

Author: Javier Herce