Mis planes de verano

Todos los años digo que odio el verano, que no soporto que llegue y que lo paso fatal hasta que llega septiembre, por varios motivos. Este año creo que va a ser diferente, ya que la llegada del verano significará que el estado de alarma se acaba y la pandemia va quedando atrás mientras los demás vamos tomando las riendas de nuestras vidas de nuevo.

Pese a que no he dejado de trabajar, mis “asuntos artísticos” han estado congelados, como he escrito varías veces. Como no sé cuándo ni cómo se va a retomar mi carrera literaria (esa que a día de hoy veo lejana, como si fuera solo un recuerdo), el aspecto musical es diferente. Este mes de junio iba a aprovechar para volver al estudio de grabación y empezar con las canciones del segundo álbum, pero eso tampoco va a poder ser. En cambio voy a tomarme el verano para preparar bien las canciones. Ahora mismo tengo catorce demos instruméntales acabadas (de ellas con composición completa de dos y otras tres a falta solo de letra). Voy a preparar más demos, a intentar grabar maquetas, a componer más, a perfeccionarme en la producción, a recuperar el tiempo perdido con las clases (a las que llevo sin ir dos meses y medio, pese a que la escuela volvió a abrir el once de mayo, pero mis pulmones aún no me dejan cantar) y a volver al estudio, espero, en septiembre.

Ahora que han pasado unos meses de la salida del primer álbum, lo puedo ver con distancia y valorarlo mejor. El trabajo está bien (sobre todo teniendo en cuenta mi inexperiencia), pero es muy mejorable. Quiero hacer algo distinto, centrarme más en sonidos negros y menos en la electrónica. Por ahí voy a ir ahora que he aprendido cosas nuevas y voy a poder perfeccióname con el teclado.

Ese va a se mi plan de verano. ¿El calor? Un asco, como siempre, pero al menos voy a tener una motivación de cara al otoño.

Author: Javier Herce