Música en el horizonte y más cosas…

Publicado por Javier Herce en Domingo, 15 de octubre de 2017

Si todo va según lo previsto, me espera un final de año bastante interesante, empezando desde noviembre. A la espera de noticias de la publicación, ese mismo mes, de mi nueva novela, sigo moviéndome por otras formas de expresión artística que me hacen sentir vivo porque, ¿para qué están los sueños si no son para cumplirlos? Después de ya muchos años olvidado, no pensando que no ocurriría, sino dejando se soñar con ello, este año ha despertado algo que en mí estaba dormido: la música. Con esa canción dedicada a la muerte de mi padre, Invítame A Volar, entré en un mundo que solo había sido real en mi imaginación, pero que ahora lo es también para los demás.

Con un nuevo productor para las nuevas canciones y después de oír la demo instrumental de lo que iba a ser el segundo single, escuchaba esa primera versión de Invítame A Volar y no hacía más que pensar que hacía tiempo que quería regrabarla, en una versión mucho más sencilla y acústica. Ahora veía que si la juntaba con lo que va a ser el nuevo material, iba a desencajar bastante, a sonar demasiado diferente. Ahora la escucho y me siento poco identificado con ella, pese que ha sido una buenísima forma de empezar en esto. La escucho y me suena a maqueta, como si no estuviera terminada, como si debería de volver a cantarla con un registro mucho más acorde a mi voz. Sobre todo me siento poco identificado con ese tono de voz.

También es verdad que tenía una sensación agridulce con esa canción. Con el nuevo productor me siento identificado, confiado, como si hubiera una conexión en la que no hiciera falta que le dijera nada, porque sabe perfectamente lo que quiero. Además, este productor es otro sueño hecho realidad. Alguien a quien admiraba, que después se convirtió en amigo y ahora me ayuda a tener las primeras canciones verdaderamente profesionales.

Eso me ha llevado a tomar una decisión y es la de regrabar, como quería, Invítame A Volar, con él, con mi verdadero registro, en una versión más desnuda, más directa, como si le estuviera de verdad cantando a la tumba de mi padre. Esa canción tiene que transmitir eso y tristeza, sentimiento, cosa que la primera versión no hace, pese a ser bonita, pero yo quiero que sea preciosa. Eso lo he notado en la reacción de la gente, que no se ha sorprendido demasiado, aunque ha sido bien recibida.

Así que, después de tomar la determinación, he eliminado tanto el videoclip, como los audios de diferentes plataformas musicales, como Bandcamp y Soundcloud. Antes de sacar el segundo single, voy a relanzar Invítame A volar con una versión definitiva, de la que me sentiré verdaderamente orgulloso y que no me traiga sensaciones agridulces.

Como voy a grabar esta nueva versión y el segundo single a la vez, tardaré poco tiempo en sacar el nuevo single. Antes quiero que la gente escuche cómo suena verdaderamente Invítame A Volar en mi mente y cómo es de verdad mi voz, sin forzar un registro tan experimental.

Por otro lado, este fin se semana he tenido una nueva experiencia artística. En mi desintoxicación de Medias Puri me han propuesto ser el fotógrafo de una sesión gótica que nació hace poco en el Copérnico Coven, llamada Mysteria. Recomendado por Jorge Rara Avis, que es Dj allí, fui este sábado como prueba, tanto para mí como para el organizador. Allí me reencontré con el mundo gótico, algo que verdaderamente necesitaba. Pensaba que, después de que desaparecieran sitios como el Dark Hole (aunque vuelva) y el 666, los góticos en Madrid se habían disuelto de alguna forma, pero ya vi que no, que siguen ahí. Vi gente que no veía desde hacía años, algunos se acercaron a mí, hice muchas fotos y estuvo muy bien. Esa es la escena a la que pertenezco, no al punk ni al psychobilly. Yo soy gótico y es en ese ambiente en el que me siento yo. Algún día escribiré sobre por qué me he alejado de esa llamada escena madrileña, que no es gótica. Por cierto, quieren que repita.

Sí, estoy en una época muy productiva y espero que siga siendo así mucho tiempo, porque aún me quedan muchos sueños que cumplir.

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