Nueva novela terminada

Lo sé. He estado mucho tiempo sin escribir aquí. Justo un mes, pero tengo una buena excusa. He estado muy centrado escribiendo mi nueva novela y no he parado hasta haberla terminado, cosa que pasó hace dos días, el pasado viernes. Como siempre que escribo una novela, ha sido un viaje apasionante y ahora me preparo para emprender uno nuevo.

La vida sigue, el verano sofocante está aquí, la pandemia no deja de dar guerra y parece que nos metemos de lleno en una nueva ola con, de repente, más de mil contagios al día… Esto va a ser el cuento de nunca acabar hasta que esté la vacuna. Como si el año dos mil veinte jamás hubiera existido, ya que lo estamos viviendo de una forma en la que, en realidad, no lo estamos viviendo. Todo está parado, empresas que cierran, otras que esperan para volver a la actividad, llevo desde enero sin ver a mi madre, los escritores vemos parada nuestra trayectoria… Una mierda, vamos.

Ya tengo las no noticias sobre las dos novelas que tenían que haberse publicado la pasada primavera, y digo no noticias porque, en realidad, no hay novedades. Las dos novelas se retrasan, mínimo, hasta después del verano, así que la historia de mi vida se repite. Esperar, esperar y esperar. Mientras espero, con esta novela que acabo de terminar tengo ya cinco manuscritos inéditos, y algo me dice que puedo acabar un sexto antes de que ninguna de esas dos novelas vean la luz…

Ninguna de las editoriales a las que escribí hace mes y medio con la novela anterior que acabé contestaron, así que tengo que centrarme en lo único que está en mi mano, que es escribir. Como siempre digo, todo lo demás se escapa de mi control y no depende de mí. Las cosas son así y es muy probable que nunca cambien, así que lo que tengo que hacer es seguir creando y no perder otra vez la ilusión, cosa que tampoco va a ser fácil.

Ahora comienzan las correcciones de esta nueva novela. He revisado las primeras páginas y es curioso ver la evolución a lo largo de los años. En mis primeras novelas, las páginas se llenaban de tachones, correcciones, párrafos nuevos, otros cambiados enteros… Ahora no. Apenas una o dos palabras corregidas por página. Muestra de que querer aprender siempre sirve de algo. Estoy muy orgulloso de lo que estoy haciendo y es una lástima que algunas de mis mejores obras estén inéditas. Si tuviera que elegir mis mejores novelas, de las que me han publicado es posible que solo me quedase con “Piensa en mañana”, “La casa Ferrer” y las dos de vampiros. Después elegiría al menos tres de las cinco inéditas que tengo. Eso viene a decir que el verdadero Javier Herce escritor empezó hace poco y que lo mejor aún no se ha leído. Una lástima. ¿Cambiará eso alguna vez? Tres años sin novedades literarias son una eternidad…

Author: Javier Herce