Nuevas canciones

Esta vez el trabajo en el estudio de grabación ha tardado poco en llegar. Ayer mismo, solo una semana después de las grabaciones, Albert me pasó las primeras mezclas de los dos nuevos temas, y la verdad es que tengo que decir que es, hasta ahora, la vez que más satisfecho he quedado con el trabajo. Eso dice mucho, porque soy muy, muy crítico conmigo mismo y siempre, hasta ahora, la primera impresión al escuchar las canciones por primera vez ha sido negativa, pero esta vez no, lo que me hace ver que voy por el buen camino. Sobre todo ver que un tema nuevo no lo tengo que repetir. Es un paso muy grande.

Con lo que escuché allí, en crudo, me podía hacer una idea de lo que me iba a encontrar, y la reacción fue positiva, aunque también lo fue la vez anterior y después lo que recibí me dejó frío. Ahora no. Han salido dos canciones redondas y, por primera vez, veo que el primer álbum está tomando forma. Ya tengo seis canciones grabadas (todas menos una, varias veces. Por ejemplo, Existe Un Lugar tiene tres versiones grabadas e Invítame A Volar también. Las demás todas tienen dos, menos la nueva, que ha salido bien a la primera). Quiero grabar un buen puñado de temas para después elegir las que hagan que el álbum sea redondo. De la próxima sesión espero que salgan otras dos más y tener mínimo diez o doce antes de que acabe el año.

Ahora ya sé cuál es el camino que tengo que tomar y ya voy a ir más confiado con las producciones y con todo lo que estoy aprendiendo.

Las dos canciones, con ritmo electrónico y estribillo melódico, han quedado tan bien, que no me canso de escucharlas. Falta la mezcla final, con unos cambios en volúmenes que me gustaría hacer, y ya estarían acabados. Ahora a pensar en el videoclip, porque una de ellas va a ser el próximo single.

Ya tengo ganas de volver al estudio para seguir grabando. Albert me da la confianza y la guía que necesito para dar rienda suelta a mi yo cantante. Una cosa que la gente a lo mejor no sabe es que soy inmensamente vergonzoso y me cuesta una barbaridad cantar delante de la gente. Ese miedo lo iré eliminando poco a poco, pero ahora mismo solo hay dos personas en este mundo con las que me siento a gusto cantando y no me siento ridículo. Esas dos personas son mi profesor de canto y Albert. Los dos me han visto crecer estos dos años y me dan la confianza y la seguridad suficientes para equivocarme y no querer meterme bajo tierra.

A Albert le tengo mucho que agradecer. Haber pasado de ser un fan suyo con Láudano, a ser amigo y después crear mi propia música de su mano es un sueño hecho realidad y no podré agradecérselo lo suficiente por mucho tiempo que pase. Sin su ayuda, nada de esto podría ocurrir y soy muy consciente de ello.

A seguir creando, Javier, seguir creciendo, seguir soñando.

Author: Javier Herce