Reflexiones

      No hay comentarios en Reflexiones

Cada cierto tiempo tiendo a replantearme las cosas, hacer balance de hacia dónde voy y cómo estoy yendo. Últimamente estoy muy centrado en la música. Entre las clases, las grabaciones, composiciones y planes, casi todo mi tiempo lo llena la música, aunque no lo parezca. Estar asistiendo a clases de canto por primera vez en mi vida me ha cambiado muchas cosas, sobre todo la forma de ver lo que estoy haciendo. Sé que debería de haberlo hecho antes, pero nunca es tarde. Lo que de verdad sé es que esto ahora mismo me llena, que por primera vez alguien profesional me está diciendo que valgo para esto, que me está ayudando a despertar la voz (lo que se oye en Invítame A Volar y lo que va a ser el segundo single no tiene nada que ver con lo que puedo hacer). Aún no estoy preparado para dar el salto vocal que quiero dar, pero los avances son muy firmes y yo mismo estoy sorprendido de lo que soy capaz de hacer.

En la clase de la semana pasada canté como jamás me había oído hacerlo y reconozco que eso me hizo feliz… mucho. Algo dentro de mí ha vuelto a cambiar, o más bien está despertando. Mi primera gran pasión, la música, por fin está siendo una realidad después de muchos años centrado en la literatura, cosa que también me está haciendo replantearme muchas cosas.

Después de un comienzo más que prometedor con aquel “El cuaderno de Bruno” y el Premio Odisea por “Desde aquí hasta tu ventana”, doce años después no es que no note que hay un avance, sino que lo que noto es que la cosa va para atrás. No queda mucho para que me publiquen mi libro número doce y sigo teniendo la sensación de ser un principiante, alguien que aún no tiene un hueco literario. Reconozco que con “Piensa en mañana” esperaba que eso cambiara. Mi mejor trabajo ha pasado más que desapercibido. Sí que sabía que empezaba de cero, que el nuevo ciclo tenía que ser así, pero la reacción ha sido nula. No en ventas, ya que desde la editorial me informaron que iban más que bien, pero es la primera vez que sale un libro mío y no genera ningún interés en blogs y webs de reseñas. Solo salió una y no me han entrevistado en ningún medio. No es que esté decepcionado, pero sí que esperaba mucho más, o al menos lo mismo que ha ocurrido con otros trabajos míos, más aún teniendo en cuenta que esta historia es lo más grande que tenía para ofrecer en este momento.

Por ejemplo, hace poco más de un mes que salió “La casa Ferrer” y ya ha generado tres o cuatro reseñas en blogs de literatura e incluso ya me han hecho una entrevista. No logro entender por qué no ocurrió con “Piensa en mañana”, que pronto hará un año que salió. Esperaré a que salga la siguiente, del mismo estilo, y ahí me replantearé si merece la pena luchar tanto para no conseguir nada.

Desde que murió mi padre no he vuelto a escribir. Al principio porque no podía y, a medida que iban pasando los meses, porque el cuerpo dejó de pedírmelo. Ahora solo me pide música. No digo que no vaya a volver a escribir, sino que me estoy tomando un descanso merecido. Tengo tres novelas terminadas que pueden ir saliendo mientras vuelvo a escribir y eso me da la tranquilidad de estar tomándome este descanso de encadenar novela tras novela durante tantos años.

Hay momentos en los que pienso que no volveré a escribir, que ya no me apetece, que no soy un escritor y ese sueño quedó atrás, y otros momentos en los que por ejemplo entro en una librería y algo dentro de mí se revuelve y me pide que me ponga a escribir, que tengo mucho que decir. Solo el tiempo decidirá qué voy a hacer. Ahora mismo la verdad es que desde que acabé la última novela, a finales de dos mil dieciséis, antes de la muerte de mi padre, no he vuelto a escribir. Durante este tiempo he empezado dos novelas. Todo depende de que me ponga con una de ellas y recobre la energía para volver a escribir. Todos los días me digo, hoy me pongo, pero no lo hago.

No estoy agobiado, para mí esto es algo natural. Puede que la literatura haya sido una etapa en mi vida, o simplemente que estoy de vacaciones por primera vez desde que empecé a escribir mi primer trabajo, hace ya veinte años, cuando prácticamente era un crío.

Que el tiempo decida. Mientras tanto seguiré cantando…

Deja un comentario