Rodando el videoclip de Existe Un Lugar

Por fin el rodaje del videoclip de mi segundo single, Existe Un Lugar, tuvo lugar esta misma semana. Después de que la grabación del tema y la salida del single hubieran estado programados en un principio para el verano pasado, los problemas con la primera productora y el relanzamiento de Invítame A Volar lo fueron retrasando y por fin ha llegado el momento de que vea la luz esta canción que no me puedo quitar de la cabeza y que compuse poniéndole música a un poema que escribí sobre un cementerio para un proyecto que tenía en mente hace años, creo que en el dos mil catorce, y que no vio la luz porque tenía las fotos de los cementerios, pero no había pedido los permisos necesarios, por lo que esas fotos quedarán para siempre inéditas. Escribí varios poemas (tengo otra canción compuesta con la letra de otro de ellos) que iban a acompañar a las fotos y todo quedó en eso. Ahora ese proyecto, pero mucho mejor, va a ver la luz con fotos nuevas, con los permisos necesarios y, lo que es mejor, con mi sueño hecho realidad: mi propia canción cantada por mí mismo.

Existe Un Lugar no va a ser solo mi segundo single, sino que se ha convertido en un concepto artístico, mi proyecto de arte en los cementerios, pero mucho mejor de lo que iba a ser en un principio. Juntará mis grandes pasiones: 1) La literatura, por la letra de la canción basada en el poema que escribí; 2) La fotografía, con la colección de imágenes que saqué en el cementerio; 3) La música, con la canción; 4) El video con el videoclip rodado en el cementerio.

Ya he intentado hacer antes conceptos artísticos. Mi aventura épica con “La venganza del vampiro” lo demuestra y después con “Zementerio”, pero en esos dos trabajos falta algo, y era que yo me involucrara en la música. Por fin he dado el salto teniendo el valor de cantar y no pienso parar. La música fue mi primera gran pasión y podría decir que está por encima de la literatura, solo que llevo ya doce años de carrera literaria y la música la tuve dormida durante muchos años hasta que ahora ha despertado. El momento ha llegado y lo pienso aprovechar. Sobre todo pienso aprender y perfeccionarme todo lo que pueda para ser un buen vocalista, como lo fui en la época en la que pertenecí a tres corales en mi época del instituto.

Ahora tengo a mi profesor de canto que me está ayudando a volver a cantar y a Alberto Díez (Láudano e IraeStudio), que es el productor perfecto para mí porque me comprende perfectamente y, además, tiene una gran paciencia conmigo, ya que ahora mismo soy un principiante con muchas dudas y fallos. Invítame A Volar para mí ha sido un buena carta de presentación, una forma perfecta de asomarme al mundo de la música de forma discreta y probar la experiencia. Esa canción hablaba de muerte y ahora sigo con la misma temática hablando de cementerios con Existe Un Lugar.

Después del permiso para hacer las fotografías el pasado mes de septiembre y tenerlas guardadas para sacarlas con la canción, ahora temía que no me lo dieran para el videoclip, ya que ellos mismos me dijeron que no solían dar permisos para hacer videos de ese tipo, pero cuando me puse en contacto con ellos para pedirlo, no tuve ningún problema y me lo dieron de una forma muy amable. La fecha elegida fue el pasado catorce de febrero, miércoles, porque era el único día que coincidía con un colaborador de excepción que bailaría en el videoclip: el wiccano.

Para mí era muy importante que saliera él y que bailara. Después de mi “vuelta” a la música, necesitaba ayudarlo a él a su “vuelta” al baile, después de varios años sin hacerlo. Para él bailar es un sueño y me sentía con la responsabilidad de ayudarlo a darle un empujón pidiéndole que hiciera una coreografía y que bailara en el videoclip. A él le daba el mismo corte que me dio a mí volver a cantar, pero yo sé lo importante que es que te den ese empujón y se lo quería dar.

Por supuesto la tercera en el equipo fue NaT. Los tres siempre juntos creando. Nos entendemos bien y los dos me conocen lo suficiente como para saber qué es lo que quiero con pocas palabras. Solo tuvimos un pequeño gran problema el día del rodaje: hacía un frío impresionante, lo que provocó que la gran mayoría de las ideas no las hiciéramos, porque el frío no nos permitía estar a gusto. Aun así rodamos unas cuántas tomas y la parte del estribillo en la que salgo con el wiccano mientras él baila fue divertidísima. Para que entrara en calor, ya que el pobre llevaba una camiseta de rejilla, le pedí que hiciera el baile unas cuántas veces a modo de calentamiento y yo me puse a imitarlo todo el tiempo. Lo que nos pudimos reír ha quedado grabado.

Unas cuántas tomas con tres looks que llevé preparados y acabamos a tiempo de no morir congelados. Quería algo sencillo, que esta vez yo fuera un personaje secundario y el protagonista real fuera el cementerio con muchas tomas de estatuas que ya tenía grabadas. Para el videclip es casi seguro que use una versión más larga de la canción que le pedí a Alberto para poder poner más imágenes del cementerio. Misión cumplida.

Ahora falta todo el trabajo de edición de fotos, que irán en un número especial de Ultratumba, montaje del videoclip, intentando no odiarme demasiado (cosa que me pasa siempre que tengo que verme al frente, con lo cómodo que estoy siempre detrás de la cámara) y la salida de este segundo single tan esperado por mí.

La grabación del tercer single lo he retrasado para poder perfeccionar más la voz en las clases, ya que se trata de un tema bastante difícil vocalmente y quiero ir muy preparado al estudio. Es muy probable que ya sea para el verano. No tengo prisa. Lo importante es seguir aprendiendo, ir haciéndolo mejor y disfrutar mucho con todo este proceso y esta nueva etapa artística que ha despertado para quedarse.

A trabajar, Javier.

Author: Javier Herce