Un sueño hecho realidad

Un semana después del estreno de la nueva versión de Existe Un Lugar, ya puedo hacer un poco de balance sobre todo lo sucedido con la música en este último año.

En mayo del año pasado veía la luz un versión muy temprana de Invítame A Volar y eso despertó en mí una ilusión dormida desde hace años: la música. Sentía que podía comerme el mundo y me puse a componer más canciones, juntando en poco tiempo unas cinco o seis, entre ellas Existe Un Lugar, que enseguida empecé a trabajar con la productora con la que estaba entonces. También le enseñé una balada que haríamos después.

En julio, cuando ya estábamos trabajando en Existe Un Lugar, me dejó tirado y me quedé sin productora. Hablando con Albert, de Láudano, se ofreció a ser él mi productor, ya que le parecía genial que quisiera hacer cosas también en la música. Yo ya había hablado con la productora de hacer una versión acústica nueva de Invítame A Volar y, como no estaba demasiado contento con la primera producción de la canción, decidí relanzarla antes de ir a por Existe Un Lugar, así que nos pusimos Albert y yo a trabajar en ello a distancia, para hacer los dos temas a la vez.

En octubre entré en el estudio de grabación, uno de verdad, y me sentí abrumado. Grabamos en un fin de semana las dos canciones y cuando escuché el resultado de Invítame a Volar, que vio la luz en noviembre, me di cuenta de que algo estaba pasando: no estaba preparado para cantar. No es que no pudiera hacerlo, porque voz tengo de sobra. Simplemente no sabía cómo gestionar esa voz a la hora de ponerme a cantar de verdad. En mi adolescencia canté en varios coros y no me costaba, pero después de tantos años sin cantar delante de nadie, la cosa había cambiado, sobre todo debido a mi inseguridad, que hacía que no me saliera la voz.

Busqué un profesor de canto para que me ayudara y al escuchar Existe Un Lugar decidí que eso no podía ver la luz. Después de varias clases le pedí a Albert que la volviéramos a grabar (él también veía que no estaba contento) y en enero volví al estudio de grabación, ya sabiendo un poco cómo iba aquello. En marzo veía la luz Existe Un Lugar y, pese a la buena producción y un videoclip trabajado, la gente parecía poco sorprendida. Les parecía bien lo que hacía, pero no le daban demasiada importancia por una cosa: no era espectacular y seguía en su memoria la versión acústica de Invítame a Volar.

Después de seguir avanzando mucho en las clases y saber gestionar mejor la voz y la inseguridad (mi miedo escénico hacía que en las primeras clases no fuera capaz de cantar. Yo creo que ese fue el mayor problema a la hora de decidirme a cantar. Antes de hacerlo, tenía que superar el miedo), hablé con Albert para volver a grabarlo todo y hacer más canciones. Estuvo de acuerdo. Subiríamos el tono de Existe Un Lugar y daría un giro vocal al final para convertir la canción en un reto y eso era lo primero que íbamos a hacer. Después vendría la nueva versión de Invítame A Volar (esta vez bien cantada) y las nuevas canciones.

En junio entré de nuevo para grabar la nueva versión de Existe Un Lugar con un cambio de voz evidente que hizo mucho más fácil la producción. Me puse a trabajar en un nuevo videoclip mezclando las imágenes ya hechas con otras nuevas y haciendo una historia en la que entro en el cementerio, me quedo dormido y sueño que canto dentro de él. En el transcurso del trabajo Albert me dijo que ya no podía seguir produciéndome. Podía grabar con él, pero con la producción ya hecha, así que se me volvían a truncar los planes. Trabajaríamos en invítame A Volar (la producción ya está hecha) y de ahí solo con la producción llevada por mí, si podía.

Ya con todo terminado, canción definitiva, nuevo videoclip y nueva ilusión, decidí que empezaba de cero, que lo mostrado hasta entonces iba a ser solo una prueba y que mi etapa musical empezaría ahora, con el lanzamiento definitivo de Existe Un Lugar.

El pasado cinco de julio se estrenó el videoclip y la reacción de la gente ha sido muy, muy diferente a las otras veces. Con el reto vocal superado, recibí un montón de mensajes de felicitación por la canción, por los nuevos detalles de la producción y, sobre todo, por la voz, que ahora sí que suena bien (aunque soy muy consciente de los fallos que sigue teniendo). El video también está gustando mucho y estoy muy satisfecho, ya que esta reacción de la gente no la había tenido hasta ahora. Las otras veces nadie decía nada, supongo que porque no tenían nada bueno que decir, pero ahora la cosa ha sido muy diferente, por lo que he visto que ha merecido la pena trabajar tanto, que voy a seguir haciéndolo, que mi sueño se ha hecho realidad y que no voy a parar de hacer música ni de mejorar.

Quedan por delante retos vocales que superaré. La gente seguirá viendo mejoría y me seguiré esforzando. Después de más de un año probando aquí y allí, he encontrado el camino que quería llevar y empiezo de nuevo, con energías renovadas y satisfecho por un trabajo hecho con orgullo, ilusión y con muchas ganas.

Sí, estoy muy orgulloso de mí y seguiré haciendo realidad mis sueños.

Author: Javier Herce