Una metedura de pata.

¿Se puede tener más mala pata? Llevo una semana corrigiendo el manuscrito de mi nueva novela. Yo siempre los imprimo en papel para tomar notas de una forma más cómoda. Bueno pues esta tarde he recogido un poco el salón, he tirado unas revistas que tenía sobre la mesa y después, cuando he ido a buscar el manuscrito, no lo encontraba. Me he puesto a pensar en la última vez que lo había visto y he recordado que había sido ¡sobre la mesa!

Me he puesto a tirar cosas con tanta pasión, que lo he debido de tirar a la basura y lo peor ha sido que ya la había bajado al contenedor… llevaba casi la mitad de la novela corregida y ahora tengo que empezar desde el principio…

Si corregir ya de por sí me parece siempre aburrido, tener que repetir las correcciones va a ser toda una agonía. Eso me pasa por nervioso, acelerado y… por mete patas…

Author: Javier Herce