Ya estoy en otra…

Pues nada, estaba tardando. Ya me he resfriado. Esto no es como los constipados que cogía uno tras otro por mis defensas bajas, sino debido al frío terrible que ha hecho estos días pasados en Madrid (y sigue haciendo). Al final ha tenido que ocurrir, porque además desde que adelgacé tanto, me he vuelto extremadamente friolero y estas temperaturas me afectan mucho.

Espero que se me pase pronto, porque en una semana vuelvo al estudio de grabación, pero todo hace ver que será algo leve.

Estos días he estado centrado en cambios laborales que me tienen ocupado, pero también he estado escribiendo. La nueva novela que estoy escribiendo me tiene atrapado. Algo me dice que esto va a ser muy diferente a todo lo que he escrito, por las cosas que estoy sintiendo al escribir, porque lo estoy haciendo despacio, pensando cada frase y porque veo una madurez enorme tanto en la forma de contar la historia, como en el desarrollo de los personajes, sus sentimientos y el drama que lo encierra todo. Sobre todo porque estoy escribiendo sin esperar la publicación.

No sé cuánto tiempo me costará escribir esta nueva novela, pero ya no lo hago pensando en lo que vendrá después, sino disfrutando del proceso de creación. Es más, eso de publicar ya ha quedado en un segundo plano. Ya no es algo que piense ni me obsesione ni necesite. Después de tantas desilusiones y tantas malas experiencias, ahora me toca disfrutar y nada más que eso. Es más, como alguna vez he escrito, tengo cinco manuscritos acabados y ninguno de ellos está pendiente de publicación ni sé si lo hará (cuatro están enviados a diferentes editoriales pero, si soy sincero, sin expectativas, no porque no crea que valgan, sino que la experiencia me dice que no debo esperar nada, para no crearme falsas esperanzas). No es que me dé igual, sino que ya no es mi prioridad número uno, porque sé que es muy probable que esos manuscritos no lleguen a publicarse. Como digo, todo esto lo pienso basándome en la experiencia de años de decepciones. Ahora lo que me toca es escribir, que es lo que me apasiona, y leer. Estoy en una etapa en la que estoy leyendo mucho y disfrutando del mundo de los libros, solo por eso, porque me gusta. ¿Algún día ocurrirá? No lo sé, pero ya estoy preparado para que la respuesta sea no. También estoy preparado para que “Mario solo quería volar” (puede que mi mayor decepción en toda mi carrera literaria y la novela que ha marcado el cierre de una etapa en la que me he dicho a mí mismo que vale ya de pasarlo mal, de aceptar cualquier cosa con tal de publicar y de que si no me tratan con el respeto que merezco, no publicaré) sea mi última novela publicada, al menos de forma convencional.

Estoy en otra etapa de mi vida y ahora solo aceptaré disfrutar de las cosas y que me respeten. Creo que no es pedir mucho. Es más, es lo mínimo que se puede pedir, aunque visto lo visto, no es tan fácil de conseguir.

Author: Javier Herce