Sí, soy autista y superdotado:

Toda una vida sintiéndome diferente, siendo el raro, no encajando, no entendiendo a la gente, al mundo, y escuchando siempre las mismas frases que me lo recordaban, que me daban a entender que era un estorbo, que no soy convencional y que debería serlo, pero ni quería ni podía ser convencional.

Por fin decidí escuchar esas voces, mirar dentro de mí y llegar a la conclusión de que la respuesta podía ser que mi cerebro es diferente. Eso me llevó a buscar ayuda profesional y hacerme un montón de pruebas que acabaron en un diagnóstico con el que ya sé quién soy y, de esta forma, puedo seguir con mi vida o, más bien, empezar a vivir. Una nueva oportunidad.

Resulta que soy autista y por eso siempre he tenido dificultades y he vivido con tanta torpeza, a la vez saliendo siempre adelante por otro motivo, que fue otra sorpresa: también soy superdotado.

En neuropsicología se llama tener una doble excepcionalidad. Mi cerebro no solo es diferente, sino que es muy especial. Eso me da muchas respuestas, re-escribe toda mi historia y, sobre todo, me da paz y herramientas para gestionar el agotamiento que llevo después de años aguantándome pensando que lo que me ocurría era normal, que le ocurría a todo el mundo.

Ahora, por fin, estoy preparado para vivir mi vida. Nunca es tarde.

Resulta que sí, que eres especial, Javier, y ya va siendo hora de que empieces a quererte a ti mismo, de perdonarte y de aprovechar todo lo que te espera por delante.

Author: Javier Herce