
Nueva visita a la Feria del Libro de Madrid. Es el tercer año consecutivo que no voy a firmar y también el tercer año que no tengo novelas en librerías ni planificación de publicaciones nuevas. Ahora me lo tomo todo de una forma muy diferente. Por supuesto que voy a volver a publicar, es solo que estoy viviendo un reseteo, una vuelta a la casilla de salida. Vuelvo a ser el Javier de veinte años que empieza en esto de la literatura y lo hace sin frustración, sin las ansias de esperar que todo llegue ya. Los cosas van a llegar y, lo más importante, estoy empezando a hacerlo todo por mí mismo y no por los demás. Escribir, cantar, hacer fotografía sin esperar nada de nadie hace que todo sea más puro, más real, y que el resultado sea más auténtico. Me encuentro en otra etapa de mi vida en la que estoy aprendiendo a no enfadarme, en la que me estoy conociendo, porque ya sé quién soy, porque todo lo que he vivido hasta ahora era verdad, pero a la vez era una mentira.
Estos días estoy re-escribiendo en mi mente todos los recuerdos de mi vida, porque ahora tienen una explicación y, sobre todo, al saber por fin quién soy, todo empieza a tener sentido y me siento más libre que nunca. Sobre todo tengo más ganas de hacer cosas de las que he tenido jamás.
Sí, es otro renacer y siento que la vida me está dando una nueva oportunidad para ser yo y para intentar de una vez a prender a ser un poco feliz. ¿Lo conseguiré? No lo sé, porque me espera un camino muy largo que, por otra parte, pienso recorrer.





