Categoría: Libros
Martes, 2 de junio de 2026:

Nueva visita a la Feria del Libro de Madrid. Es el tercer año consecutivo que no voy a firmar y también el tercer año que no tengo novelas en librerías ni planificación de publicaciones nuevas. Ahora me lo tomo todo de una forma muy diferente. Por supuesto que voy a volver a publicar, es solo que estoy viviendo un reseteo, una vuelta a la casilla de salida. Vuelvo a ser el Javier de veinte años que empieza en esto de la literatura y lo hace sin frustración, sin las ansias de esperar que todo llegue ya. Los cosas van a llegar y, lo más importante, estoy empezando a hacerlo todo por mí mismo y no por los demás. Escribir, cantar, hacer fotografía sin esperar nada de nadie hace que todo sea más puro, más real, y que el resultado sea más auténtico. Me encuentro en otra etapa de mi vida en la que estoy aprendiendo a no enfadarme, en la que me estoy conociendo, porque ya sé quién soy, porque todo lo que he vivido hasta ahora era verdad, pero a la vez era una mentira.
Estos días estoy re-escribiendo en mi mente todos los recuerdos de mi vida, porque ahora tienen una explicación y, sobre todo, al saber por fin quién soy, todo empieza a tener sentido y me siento más libre que nunca. Sobre todo tengo más ganas de hacer cosas de las que he tenido jamás.
Sí, es otro renacer y siento que la vida me está dando una nueva oportunidad para ser yo y para intentar de una vez a prender a ser un poco feliz. ¿Lo conseguiré? No lo sé, porque me espera un camino muy largo que, por otra parte, pienso recorrer.
Sábado, 25 de abril de 2026:

En estas semanas que están siendo un cúmulo de sensaciones y de cosas que están ocurriendo a la vez, también he tenido tiempo de ir acabando mis trabajos.
El miércoles de la semana pasada, día quince de abril, puse el punto y final a mi nueva novela. Entre unas cosas y otras no había tenido la cabeza para escribir sobre ello.
Esta novela ha sido la más diferente a todas las que he escrito y la verdad es que ha sido muy divertido crearla. Es mi primera historia de corte juvenil gótico y estoy muy orgulloso de cómo ha quedado. Además, el wiccano la está leyendo y le está gustando mucho. A veces estoy a su lado mientras lee, veo cómo se ríe y le pregunto qué parte está leyendo y cuando me da cuenta, yo también me río. Es una muy buena señal y yo creo que esta novela podría gustar a gente de todas las edades.
Tengo que pulir alguna errata y me gustaría hacer algo diferente, pero ya puedo decir que la novela está terminada y que ha quedado incluso mejor de lo que esperaba.
Si es verdad que ahora se cumplen tres años sin publicar, y tampoco tengo nada firmado ni ninguna editorial que esté interesada en mis últimos manuscritos, pero yo no dejo de escribir. Nunca lo voy a hacer. No sé exactamente qué es lo que está ocurriendo para que ya de repente nadie me quiera publicar, pero yo sigo teniendo la esperanza de que algún día alguna editorial le gustaré.
Siempre hay un sitio en el que puedes encajar.
Nueva novela
Estar estos días centrado en escribir ha dado sus frutos. La escritura para mí ha sido siempre una necesidad y, a la vez, una vía de escape. Cuando necesito que mi mente esté activa, no piense en cosas que no son importantes y deje de dar vueltas, escribir es una gran terapia.
Ayer puse el punto y final al primer borrador de mi nueva novela. Comienza el proceso tedioso de la corrección, el que menos me gusta, pero de los más necesarios. Esta historia tiene que estar muy bien pulida para que enganche al leerla de la misma forma que a mí me ha enganchado escribirla.
Ha sido la primera vez que creaba una historia de fantasía gótica juvenil y la verdad es que me ha gustado mucho hacerlo. Puede que repita en un futuro. Ahora estoy preparando la que será la próxima: una historia ambientada a principios de los setenta. Va a ser algo que mezcle estilos que me apasionan y con los que disfruto escribiendo. Será un crossover con protagonista joven, pero escrito desde perspectiva madura. No será drama en sí. Estará escrita en la clave que ya usé en novelas como “Piensa en mañana” o “Me llamo Anabel”, que yo creo que es el estilo que mejor me define y en el que mejor me desenvuelvo.
No sé cuándo empezaré a escribirla, porque primero quiero prepararla bien y acabar de corregir la que tengo entre manos.
Sigo sin saber qué va a pasar. El futuro no lo sabe nadie. Solo somos conscientes del pasado y del presente y, como gasto demasiadas energías en el pasado, ahora quiero centrarme en el presente y disfrutar de esta etapa literaria en la que me dejo llevar por el proceso de creación. Como digo muchas veces, lo demás no está en mi mano y las energías debemos invertirlas en lo que podemos cambiar, no en lo que no podemos cambiar. Yo todavía puedo cambiar muchas cosas, así que aún me queda camino por recorrer.





