
Hoy he llegado a las setenta y cinco mil palabras escritas de lo que está siendo mi experiencia con el diagnóstico tardío de autismo y superdotación. Está siendo una autobiografía que me está sirviendo para analizar mis recuerdos y reinterpretar toda mi historia, ya que ahora tienen sentido cosas que hasta este momento no tenían explicación y eran solo rarezas que ocurrían en mí y que me hacían parecer muy torpe a veces, rígido otras y me hacía meter la pata muchas más. Vamos, ser percibido como el raro, muchas veces en el mal sentido.
En un principio no pensaba que fuera a alcanzar las ochenta mil palabras, pero creo que llegaré con facilidad a las cien mil e incluso las sobrepasaré, porque aún me quedan cosas que contar.
Este trabajo está siendo casi terapéutico y por momentos me da pena pensar en todo el tiempo desperdiciado por no saber antes que era autista y desconocer también mis altas capacidades. Qué diferente habría sido mi vida, pero creo que también es enriquecedor hacer esta relectura de mi vida y, ¿por qué no?, poder ayudar a alguien que esté en mi situación.
Espero acabarla muy pronto. Estoy sacando cosas de mí que jamás le había contado a nadie.





