Mina, no sabes cuánto se echo de menos, lo que sigo pensando en ti y la falta que me sigues haciendo. Sé que has encontrado la paz, pero aquí has dejado un vacío enorme.
Todavía sigo buscándote sin darme cuenta, pensando en la rutina que teníamos tú y yo con tus medicinas, a las cinco de la mañana y a las cinco de la tarde, viendo el hueco que ha dejado tu cama, que ya no está, oyendo un ruido y pensando que eres tú caminando por la casa… Hasta que me doy cuenta de que eso nunca más va a volver a pasar.
Duele, duele muchísimo. Ahora estás con Vampy y las dos podéis verme. Yo no os veo, pero os siento a cada momento, porque habéis formado parte de mi familia durante quince años cada una y eso va a ser para siempre.
Sí, echo mucho de menos a mis pequeñas. Por mucho que me lo expliquen, jamás voy a entender que se hayan ido.





