Lunes, 31 de agosto de 2026:

Abrazar mi autismo, conocerme mejor a mí mismo y reinterpretar mis recuerdos es uno de los mayores trabajos que estoy haciendo en los últimos meses y puede que en toda mi vida. Desde que sé quién soy, estoy haciendo un autoanálisis y un estudio de lo que significa ser autista para comprender todo lo que he vivido y cómo lo he hecho. Es algo que me está ayudando mucho a estar más en paz conmigo mismo y que, sobre todo, me va a ayudar a perdonarme.

Ahora mismo mi proyecto es quererme un poco más y tratarme con cariño, que es algo de lo que he carecido y que creo que me merezco. Comprender la ansiedad, la depresión, la hipersensibilidad, la alexitimia, entender que para mí los códigos sociales son muy diferentes que para los demás es lo que me está ayudando a encontrar esa paz que llevaba mucho tiempo buscándo.

Creo que buscar el diagnóstico de algo que no sabía qué era y encontrarlo es lo más importante que he hecho jamás. No voy a seguir lamentándome por no haberlo tenido antes, sino que voy a aprovechar este nuevo capítulo de mi vida, donde es como si se hubiera caído un velo que me hacía verlo todo desenfocado.

Ahora veo con claridad y ahora estoy preparado de verdad para vivir. Estar escribiendo mi autobiografía analizándola bajo la perspectiva del autismo y la superdotación me está haciendo comprenderlo todo mejor, comprenderme a mí y ver todos mis recuerdos de otra forma.

Todo empieza a tener sentido y me estoy dando cuenta de que todos han estado muy equivocados conmigo. No puedo culpar a nadie de no saber lo que me pasaba para juzgarme, pero creo que sí que estoy en mi derecho de decir que ver a alguien raro no es motivo ni excusa para tratarlo mal, porque nadie tiene derecho a tratar mal a los demás.

Ahora tengo la fuerza y el conocimiento como para no volver a consentirlo.

Author: Javier Herce