Estos días tengo un torbellino en la cabeza. Están pasando varias cosas a la vez y a veces no sé cómo lo hago para demostrar que puedo con todo cuando por dentro estoy a punto de romperme, porque pienso que es demasiado, que no puedo con tanto y que necesito descansar.
Ir al estudio de grabación para mí es como ir a terapia, ya que allí salgo de todo mi mundo y entro en otro en el que encajo, soy yo mismo y hago algo que me hace feliz: cantar.
Esta mañana tenía cita y he podido desconectar de mundo real durante un rato. No íbamos a grabar ninguna canción nueva aún, así que le ha tocado el turno a la versión en español de Make Me Free, titulada Hazme Sentir. La grabación ha ido muy bien y he estado cómodo. Como esta canción me gusta tanto, he disfrutado mucho. Seguiré grabando versiones en español, porque la idea es que en algún momento haya un álbum en español.
Después le he enseñado al productor la canción que grabaremos ahora, para que empiece a producir las bases. Se trata de un tema que compuse inspirándome en la cultura ballroom y que puede quedar muy pegadizo.
Aunque mi nuevo álbum aún no ha salido, tener el siguiente ya empezado me da mucha tranquilidad para trabajar a un ritmo sin prisa sabiendo que voy teniendo material suficiente para que salga otro álbum el año que viene.
Mientras tanto, seguiré trabajando.





