
En estas semanas que están siendo un cúmulo de sensaciones y de cosas que están ocurriendo a la vez, también he tenido tiempo de ir acabando mis trabajos.
El miércoles de la semana pasada, día quince de abril, puse el punto y final a mi nueva novela. Entre unas cosas y otras no había tenido la cabeza para escribir sobre ello.
Esta novela ha sido la más diferente a todas las que he escrito y la verdad es que ha sido muy divertido crearla. Es mi primera historia de corte juvenil gótico y estoy muy orgulloso de cómo ha quedado. Además, el wiccano la está leyendo y le está gustando mucho. A veces estoy a su lado mientras lee, veo cómo se ríe y le pregunto qué parte está leyendo y cuando me da cuenta, yo también me río. Es una muy buena señal y yo creo que esta novela podría gustar a gente de todas las edades.
Tengo que pulir alguna errata y me gustaría hacer algo diferente, pero ya puedo decir que la novela está terminada y que ha quedado incluso mejor de lo que esperaba.
Si es verdad que ahora se cumplen tres años sin publicar, y tampoco tengo nada firmado ni ninguna editorial que esté interesada en mis últimos manuscritos, pero yo no dejo de escribir. Nunca lo voy a hacer. No sé exactamente qué es lo que está ocurriendo para que ya de repente nadie me quiera publicar, pero yo sigo teniendo la esperanza de que algún día alguna editorial le gustaré.
Siempre hay un sitio en el que puedes encajar.





