
Muy, muy poca gente pertenece a mi círculo cercano, y Laura López Alfranca es una de esas personas. No soy, ni mucho menos, de los que queda con sus amigos (los poco que tengo) con demasiada regularidad, sino más bien de los que está ahí y sabe que los de su entorno están ahí. No sé si me explico. Con eso a mí me basta. Siempre he sido una persona solitaria y a estas alturas de la vida eso no va a cambiar.
Como solemos hacer, hemos tenido una charla enriquecedora (somos como Lina Morgan, que no nos gusta hablar) con un buen café de por medio en el Tim Hortons que está al lado de Callao. Rutinas, que es lo que a mí me gusta.
Como siempre, he sacado inspiración y energías renovadas. Gracias por la charla. ¡Arriba los raros!





