Miércoles, 8 de julio de 2026:

Ya he terminado de darle un último repaso a mi última novela escrita, para ver posibles fallos e ir más al detalle. He encontrado muy pocos y ya está preparada para enviarla a editoriales, aunque no sé muy bien para qué. Llevo ya tres años sin que me publiquen y sin conseguir que ninguna editorial se interese por mis trabajos, cuando es ahora cuando estoy escribiendo mis mejores obras. Todo ha cambiado demasiado.

Ahora las cosas me las tomo de otra forma y he aprendido a hacer lo que hago por mí y no esperando la aprobación de los demás, que es lo que llevo buscando toda la vida. No es sano. Eso genera mucha frustración y ya he aceptado que mi carrera literaria está en un punto muerto y que no se sabe si revivirá en algún momento.

Siempre me digo que con este manuscrito será diferente y nunca lo es. La novela que acabo de terminar de escribir está muy en la línea de lo que se lleva ahora. Fantasía gótica juvenil con aires a lo Miércoles Addams y Tim Burton. Puede funcionar muy bien. El problema es el acceso a las editoriales, que por mucho que se muestren más abiertas que nunca, jamás han estado más cerradas. Ahora buscan influencers, gente con muchos seguidores para asegurarse ventas y promoción. No pueden estar más equivocados, pero es así como está ahora el mercado y yo no lo puedo cambiar.

Estos días en los que llevo de baja dos semanas por mi hombro ando escribiendo un ensayo sobre mi diagnóstico y no lo hago esperando que alguien se interese, sino por mí, disfrutando del proceso creativo, que además está siendo terapéutico porque, al ser una autobiografía (muy resumida), estoy analizando muchas cosas, recapacitando sobre otras y dándome cuenta de otras tantas.

Después de una pesadilla por los dolores, mi hombro está mucho mejor y ya casi me encuentro preparado para volver a la vida “normal”.

Author: Javier Herce