Mi gran obra

Llevo dos meses escribiendo la que va a ser mi mayor obra y la mejor y más grande historia que jamás podré escribir: la mía.

Ya llevo la mitad escrito y es un ensayo autobiográfico sobre una vida vivida siendo autista y superdotado sin saberlo. Sobre las torpezas que eso ha supuesto, la ansiedad, la soledad, el rechazo, el abuso… El diagnóstico tardío ha reescrito mi historia. Ahora muchas cosas tienen sentido y también sé que podría haberme ahorrado mucho sufrimiento si lo hubiera sabido antes.

Lo que estoy escribiendo es mi experiencia y a la vez una búsqueda del porqué de tantas cosas. Siempre me he sentido un incomprendido y ahora, después de empezar a comprenderme a mí mismo, estoy preparado para que me comprendan los demás.

Estoy aprendiendo a abrazar mi autismo. Tiene dificultades, sí: la hipersensibilidad, la ansiedad social, mis torpezas para relacionarme, la rigidez… Todo eso está, pero también hay aspectos de mi manera de percibir el mundo que me parecen hermosos.

Es con eso con lo que quiero quedarme. Para lo demás, ahora tengo herramientas que antes no tenía.

También estoy investigando qué significa realmente ser superdotado. Sé lo que es, sí, pero necesito descubrir para qué me sirve a mí. Durante años me ayudó a compensar algunas de mis dificultades, a enmascarar mejor y a encontrar estrategias para desenvolverme en un mundo en el que muchas veces me he sentido fuera de lugar.

También estoy investigando y descubriendo cómo funciona mi propia mente. Por ejemplo, mi pensamiento es visual. En mi cabeza hay pocas palabras. Aparecen imágenes en tres dimensiones, escenas en movimiento, perspectivas que puedo cambiar y objetos que puedo manipular mentalmente. Ahora empiezo a comprender cuánto ha tenido que ver esa forma de pensar con mi creatividad, mi música, mi escritura y con mi manera de entender el mundo.

Quiero aprender a sacarle partido a mi doble excepcionalidad. No quiero limitarme a saber qué soy. Quiero descubrir qué puedo hacer con ello.

Siempre he sentido que tenía que encontrar mi propio camino, y puede que por fin lo haya encontrado.

Author: Javier Herce